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La llamada

“No le suelto porque no viene cuando le llamo” , “Me da miedo soltarle por si se escapa”, “Se queda jugando con sus amigos y no me hace ni caso”…¿Os suena? Si te haces alguna de estas preguntas, lee el articulo y mejora la llamada con tu perro.

Desde El Recreo Canino podríamos definir la llamada, como el resultado de lo que somos para/con nuestros perros, el conjunto de momentos de diversión, bronca, juego, premios, enfados y sobretodo de confianza mutua. 

Si estamos en alguno de los casos anteriormente expuestos, nuestra pregunta debiera ser “¿Por qué mi perro no viene cuando le llamo?” , “¿Por qué mi perro se va a escapar?” o “¿Porqué prefiere jugar con sus amigos a venir conmigo?” . Cuando encontremos respuesta a esta preguntas, podremos encontrar soluciones a estas problemáticas tan comunes. Pero vayamos mas lejos y hagámonos esta otra pregunta : “¿Cómo de atractiv@ soy para mi perro?” “¿Qué  le ofrezco para que venga conmigo o deje de jugar con sus amigos?”

Como comentábamos antes, la llamada es el resumen del historial de aprendizaje de nuestro perro. Debemos separar en este caso las diferentes etapas de su vida, pues las necesidades varían dependiendo de su edad:

El cachorro entre dos y cinco meses(aproximadamente), no tiene problemas en la llamada, todavía es dependiente de sus guías, esta en la etapa en la que nosotros somos su principal referencia y haga lo que haga, siempre estará predispuesto a venir con nosotros con alegría, pues somos su referente. Sin ninguna duda, es el mejor momento para trabajar la llamada, aprovechando cada una de las situaciones espontáneas que nos ofrecen.

¡Cuidado! que ya estamos “escribiendo” sobre su historial de aprendizaje, por tanto es sumamente importante que durante esta etapa, todas las connotaciones dependientes de la llamada sean positivas, en base a juego con juguetes del cachorro (pelota, mordedor, palo, etc..), juego con nosotros (¿Acaso hay algo mejor para el cachorro que jugar con nosotros? ¿se lo ofrecemos?), premios de comida variada (salchicha frankfurt, pavo, york o su galletas favoritas), permítele descubrir , no le llames cada 30 segundos y que siempre tengan la posibilidad de jugar con otros perros, ¡Claro! son perros y necesitan el juego con otros congéneres para aumentar/consolidar sus habilidades sociales y divertirse.

Un error muy común en esta etapa, es precisamente éste, castigar a nuestro cachorro a cambio de una galleta para que venga con nosotros y deje de jugar con sus amigos, lo que genera una asociación: 

Juego con perros(alegría) > Llamada con galletita(alegría) > Correa (Desilusión)

Lo que tras varias repeticiones se convertirá en :

Juego con perros(alegría) > Llamada con galletita(desilusión) > Correa (Desilusión)

Y es que nuestro perro anticipará que tras la llamada y la galletita, nosotros le agarraremos con la correa castigándole por venir, generando en nuestro perro la expectativa de llamada = dejo de jugar.

En definitiva, lo que se pretende en esta etapa, es generar una alta expectativa positiva en nuestros cachorros.

La Adolescencia canina, es sin duda, la peor etapa en cuanto a la llamada se refiere. Es la etapa en la que aparecen sus instintos, sexuales, caza, rastro… Sus sentidos están plenamente desarrollados, físicamente son fuertes y, como buenos adolescentes, “quieren descubrir el mundo a su manera”. La complejidad de la etapa, dependerá del trabajo previo que hayamos hecho con ellos, si en su historial de aprendizaje “hemos escrito” todas las historias como positivas, la probabilidad de que acuda cuando lo llamemos será mayor.

Es muy importante que sigamos trabajando igual que lo hemos hecho en los meses anteriores, sabiendo que el porcentaje de éxito va a ser menor, pero es una cuestión temporal. Sed pacientes, que si hemos trabajado bien en su cachorrez , la problemática será mas corta y siempre existe la posibilidad de llevarlos a lugares mas controlados para evitar contratiempos (parques caninos, jardines cerrados, etc..).

Una vez pasada esta etapa juvenil, rebajada la carga impulsiva y el autodescubrimiento, llega la madurez, donde como en todas las etapas, lo que seamos capaces de ser y ofrecer a nuestros perros será la “llave mágica” para el buen mantenimiento de la llamada. La llamada, en definitiva, es ofrecer, es entender, es dar….pero sobre todo es confiar, confianza mutua, haciendo de cada relación perro-guía la mejor combinación posible, que cuando nuestro perro escuche nuestra voz, se le pongan las orejas de punta anticipando que algo “superbueno” está a punto de suceder y ese algo “superbueno” deberíamos ser nosotros. 

Llena su cuaderno de aprendizajes de cosas positivas y verás recompensada tu llamada.

 

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